Conoce al Gato Angora

Desde la Antigüedad, el mundo ya ha conocido varias razas de gatos. Felinos que nos han dejado fascinados por su belleza pero también por su carácter amigable y cariñoso. No es ningún secreto que los gatos eran muy preciados entre las grandes civilizaciones. Turquía incluso consolidó una raza que hoy conocemos como: el gato de angora turco (Gato angora).

El gato angora ha sido uno de los más admirados y por ende, casi el más adoptado como animal de compañía.

Origen

Su origen se remonta a Turquía, en la ciudad antiguamente conocida como Angora (hoy, provincia de Ankara). A pesar de que sólo los gatos que provienen de allí originalmente pueden llamarse “de Angora”, este término se ha usado para designar a todos aquellos gatos que tienen el pelo largo. Esta raza es bastante desconocida a pesar de ser una de las más antiguas que existe.

Hay tres diferentes teorías sobre el origen de la raza: Proviene del “Feliz Manul”, un gato salvaje de China y Tartaria. Transformación de gatos domésticos del Cáucaso. Se cree que los gatos comenzaron a desarrollar relaje extra para protegerse de las altas temperaturas.

Otros opinan que el gato angora llegó desde la fría Persia gracias a las invasiones islámicas del siglo XV. Independientemente de cuál sea su origen exacto, estamos encantados de tener una raza felina de semejante belleza.

Características

Su tamaño es mediano con una cabeza pequeña acercándose a la forma triangular. Ojos de forma almendrada e inclinados hacia arriba de forma oblicua. Su cuerpo es raro: con huesos finos y de apariencia no atlética. Su cola es excesivamente larga en proporción a su cuerpo, estrechándose de la base de a la punta y con la característica principal de ser muy peluda. El pelo es lo más llamativo de esta raza pues es seminario, sedoso y con mucho brillo además de muy suave al tacto.

Carácter

A pesar de ser de la familia de los felinos, este gato no es totalmente independiente, ya que parece tener una especie de fijación por su dueño, a quien persigue por todos. En este aspecto, el gato angora turco es claramente un felino atípico.

Le encanta vivir con una o dos personas solamente. En un lugar silencioso y pacífico. Por lo que no será una buena raza para estar con niños. Especialmente porque le encanta ser el centro de atención y no le gusta mucho estar en brazos.

A los gatos de angora les encanta escalar y contemplar todo desde el lugar más alto posible de la casa. No es extraño encontrarlo de pronto en la barra de una cortina o en algún lugar por el estilo.

Es educado, inteligente y cariñoso, juguetón y apto para vivir en el interior de una casa, si el espacio no es demasiado pequeño.

Es obediente y debido a su inteligencia podrás enseñarle órdenes, unas 10 aproximadamente.